No se puede hablar de cinematografía sin remitirse a ciertas películas que vienen a ser claros ejemplos clásicos de una excelente labor del departamento de fotografía.
Barry Lyndon

La fotografía de Barry Lyndon, a cargo de John Alcott, merece una mención muy especial.
El director Stanley Kubrick estaba decidido a rodar a la luz de las velas, sin utilizar lámparas artificiales ya que se buscaba representar las imágenes tal y como se verían estando en el siglo XVIII; sin embargo, no se conocían lentes que pudieran impresionar una película con tan poca luz. Después de tres meses de búsqueda, Kubrick halló un modelo de lente Zeiss de 50 mm utilizado por la NASA en las exploraciones lunares, y que podía trabajar con muy escasa luz. No obstante se dice que su enorme abertura sacrificaba la profundidad de campo, y por ello las escenas de Barry Lyndon según dice Angel Riego Cue en su sitio web:
“…parecen tantas veces "planas" o sin perspectiva, lo que importa poco si consideramos la enorme belleza de las imágenes que se nos ofrecen”.
Por otro lado, Áurea Órtiz y María Jesús Piqueras en su libro La pintura en el Cine explican que por el contrario…
“…la sensación que transmite el cuadro cinematográfico es que se trata de una composición estudiadísima y elaboradísima a modo de cuadro pictórico: el tan famoso y desprestigiado “Parece un cuadro” ” (Órtiz, Áurea, Piqueras, María Jesús; 1995:84)
Parece ser que la cuidada fotografía es un fin en sí mismo, y no un medio al servicio de la acción dramática. Las velas (de cera de abeja) fueron adquiridas a una empresa que las fabricaba para la Iglesia Católica. El rodar a la luz de las velas es recordado por los actores que participaron como un verdadero infierno, aguantando un calor insoportable con el maquillaje y las pelucas propias del siglo XVIII; en especial, se recuerda como lo peor el rodaje de las escenas de juegos de cartas con Barry y el Chevalier.
Otro de los puntos de análisis obligatorios es la utilización de los zoom’s durante toda la película.
La técnica del zoom se popularizó en los años ‘70s cuando las herramientas tuvieron mejor acople a la cámara (a diferencia de cómo se venía manejando desde los años ‘20s) y por lo tanto se facilitaba el reencuandre sin la necesidad de cambiar de objetivos.
Stanley Kubrick con Barry Lyndon se sirvió de los zoom no solo como herramienta técnica en sí, sino también como herramienta narrativa audiovisual a nivel de la historia y a nivel de realización.
Barry Lyndon se divide en dos partes. Precisamente donde Redmond Barry tiene su quiebre dramático. Un arribista que se incorpora en la aristocracia y luego su decrepita caída dentro de ese mundo.
Para la primera parte los zoom in fueron mayormente utilizados que los zoom out, a manera de representación de su inmersión en la aristocracia y la presión que provocaban en su persona, además es el momento donde el espectador se identifica con Redmond Barry. Para la segunda parte funciona al revez, el ahora Barry Lyndon va en decaída y los zoom out representan la insignificancia de un ser que parece grande y se va alejando y haciendo cada vez más pequeño hasta ser solo un elemento más consumido en su alrededor.
Algunos comentarios que hace el analista Jeffrey Scott Bernstein sobre los zoom en Barry Lyndon en su artículo The Zooms in Barry Lyndon:
- The technique of the linear zooms is a facet of the film’s thematic concern with patterns and rituals.
- The zooms are akin to a musical motif, not only in terms of structural recurrence (space), but also in terms of filmic pace and rhythm (time).
- The zoom movement (geometry, pace, viewpoint) prompts the audience to reflect on the enclosure of space(s) (both inner and outer) and implacable time (cosmic time, human time).
- The zoom movement: ‘a marking of time’, a ‘time line’. (Bernstein, Scott Jeffrey, 2001:19)
“He has lost the ability to steer his life in the most pleasing direction. Barry is thinking, but this time he becomes smaller rather than larger in the frame, which is a visual expression of his inability to master his situation. A zoom-in generates a sort of tension, while a zoom-out relaxes, and this zoom-out is akin to a sigh. It is significant that after Barry’s ill-judged behavior, the film draws back from him; the audience sees him from ‘afar’. This shot isolates Barry and leaves him on his own”. (Bernstein, Scott Jeffrey, 2001:15)
After the Wedding

los postes de luz de mercurio, no se recurrió a iluminar artificialmente.
Está técnica como se explicó anteriormente, se puede deber a varias razones entre las que cuentan bajos presupuestos de producción, intencionalidad del(a) director(a) o diseño estético de la producción.
Ahora bien, a nivel de fotografía implica todo un reto mantener una buena iluminación, mantener una profundidad intermedia, ya que al estar más oscuro se recurre a números f bajos y por ende se sacrifica la profundidad de campo, asimismo servirse de las fuentes de luz naturales y manejar las temperaturas de color adecuadas lo que implica planear muy bien las horas de rodaje, los cambios de luz natural y la continuidad entre escenas.
Estos son dos ejemplos de la fotografía en interiores y exteriores de After the Wedding:

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